Escayola, maderas, encajes y algo más. No es un autorretrato, es un grito liberador, darte un golpe severo en el cráneo y observar, lentamente, el estallido.
Sois unos cabrones, mira que os tengo dicho que no dejeis las copas en cualquier sitio, si no controlais vuestras copas nunca podremos hacer la revolución.
Todo camina hacia el norte, quizá sea lo mejor. Entonces yo me perderé en el sur de la cordura, sin decir adiós, sin desconsuelo, sólo con lo que quepa en mis bolsillos, que es nada.
La primera obra que vendí, no recuerdo por cuanto, iría casi regalado, pero creo recordar a quién, no lo digo por temor a equivocarme, sólo espero que después de todos estos años siga colgado en alguna de sus paredes iluminando su casa cómo iluminan solamente los agujeros negros ayudados por la luz de la mañana en la ventana.
A estos pobres muchachos los encontré en un contenedor de escombro sucios, viejos y cansados.Los traje a casa y los liberé, los lavé con agua y jabón, tomamos unas cervezas bien frías y les hice la propuesta de trabajar juntos. Propuesta aceptada por ambas partes. Si quieres verlos jugar en tus paredes, yo también.
Es casualidad coincidir con Laura este mes donde el verano se acaba haciendo versiones de nuestros nudos, esos que bajan desde la garganta hasta el corazón.
Los guardé durante casi diez años, era uno de nuestros proyectos el que pasaran de tus manos a las mías, tú los dejaste exhaustos y con ellos cambiaste el color de aquellas estúpidas señoras al menos durante unos días, hasta que llegase la lluvia o la desazón del espejo. Ahora me tocó a mí ponerlos sobre una tabla y volver a reír contigo, como antes.
Yo sigo bajando el cierre del bar agarrado a tu cuello.
Sol y cola de luna. Collage sobre lienzo reciclado. No pongo las medidas porque no las sé ni me apetece sacar el metro y medir, haceros una idea, que cada uno se mida lo suyo. Sólo busco el amanecer tranquilo, sin esclavitud ni tiempo.
Ahora sí estoy solo, quizá los navegantes tengamos que ir eternamente solos para encontrar un rumbo, un pequeño puerto en el que anclar. Bienvenidos a mi barco.